Sobre el color de Jesús
Muhammad
Alí
habla sobre las preguntas que se hacía de niño, que tenía que ver con su
inocencia y la discriminación en su ciudad y su país. Aunque Alí lo cuenta de una forma graciosa y la
gente se ríe, y nos reímos, lo que dice es muy triste. Ni siquiera podía comer
en un restaurante de su propia ciudad porque “no servían a negros.”
Muhammad
Ali,
boxeador y activista, fue considerado una de las figuras más significativas del
siglo 20. Nació como Cassius Clay en Louisville,
Kentucky, y empezó a entrenar a los 12 años. A los 18 ganó la medalla de oro en
la división pesados livianos de los Juegos Olímpicos de Roma, en 1960. Luego se
convirtió al Islam y cambió su nombre por el de Muhammad
Alí.
Alí fue ejemplo de orgullo racial y
resistencia al dominio blanco durante el Movimiento de los Derechos Civiles. En
1966, dos años después de ganar el título de los pesados, Alí se opuso al establishment al negarse a ser reclutado por el
ejército, citando motivos religiosos y su oposición a la intervención
norteamericana en la guerra de Vietnam.