El
Tercer Ojo, escrito por Lobsang
Rampa, narra la vida de los
tibetanos a principios del siglo 20. Como un escrito de ficción o la
narración de un hecho real, El Tercer Ojo,
no deja de ser un libro fascinante para conocer más sobre el Tíbet. A continuación algunos párrafos
del primer capítulo 1 de El Tercer Ojo…
Para saber: el palacio Potala
… — ¡Cuatro años y no puedes andar a caballo! ¡Nunca
vas a ser un hombre! ¿Qué va a decir tu noble padre?
Con esto el viejo Tzu le dio al poni, y a su
desafortunado jinete, un fuerte golpe en las ancas, y escupió en la tierra.
Los techos dorados del Potala resplandecieron
con la brillante luz del sol. Más cerca, las azules aguas del lago Serpent
Temple se arrugaron para marcar el paso de las aves acuáticas. Más allá del
camino empedrado llegaban los gritos de los hombres apurando a los lentos yaks que se alejaban de Lhasa. De más cerca llegaba el “bmmm,
bmmm, bmmm” de las trompetas, mientras los monjes músicos practicaban en los
campos alejados de la gente.