En medio de luchas internas por el poder, los Cuarenta y Cinco, The forty-five guards, que realmente
existieron, brindaron seguridad al rey Enrique
III y fueron inmortalizados por la pluma del escritor francés Alejandro Dumas. Así comienza la
historia en inglés que pueden leer en castellano, como el libro que está en mis
manos, Los Cuarenta y Cinco, edición
de 1944, comprado en una librería de
la calle España, en Salta, que ya no
existe, y que no llegué a conocer. Según la historia Enrique III empleó a “los Cuarenta
y Cinco para matar a Enrique I”.
Ellos eran de “la nobleza menor (muchos de ellos de Gascuña), con poco más que
un caballo, una espada y unos pocos acres de tierra”.
Aparte de leer una buena historia aprendimos nuevo vocabulario: hillock
Pildoritas
Los
Cuarenta y Cinco guardias fueron reclutados por el duque de Épernon, Jean Louis de
Nogaret de La Valette, para proporcionar a Enrique III de Francia una protección confiable en medio de la Guerra de los Tres Enrique (entre Enrique III de Francia, Enrique de Navarra, y Enrique de Lorraine).