Geshe
Ngawang Khetsun, monje tibetano,
cuenta lo que vivió cuando los chinos invadieron Tíbet: “… Todos los días
90 personas eran ejecutadas.” Los datos de abusos contra los derechos humanos
en China, son de Amnesty International. Aparece el testimonio de Gonpo Thinley cuando fue torturado por
participar de una manifestación, no en 1950 sino en 2008
Durante los primeros días de su detención, Gonpo fue
tan golpeado que los guardias tuvieron que llevarlo de regreso a su celda
porque no podía caminar…
En esa época había una buena familia en mi pueblo,
una familia rica. Los chinos los hicieron prisioneros y los torturaron debido a
su posición…
Según un informe de 1992 de Amnistía Internacional, las normas judiciales en China, incluyendo el Tíbet, no estaban a la altura de las internacionales. El informe
acusó al gobierno del Partido Comunista
Chino de mantener presos políticos y presos de conciencia, incluida la pena
de muerte en su código penal, malos tratos a los detenidos e inacción ante los
malos tratos a los detenidos, incluida la tortura, ejecuciones extrajudiciales,
abortos forzados y esterilización. El estado de la religión es objeto habitual
de crítica.