Sunday, August 25, 2019

Guerra del Chaco


Testimonio de Orlando Araúz

Este cruceño. Orlando Araúz, fue partícipe de la Guerra del Chaco y cuenta en esta entrevista sus experiencias, la participación de los cruceños, las acciones de Germán Busch. Una conclusión que se puede sacar es que la guerra saca todo lo malo del hombre, las malas acciones.
Los soldados se iban a la campiña y violaban a las muchachas…

El equipo Vickers que teníamos era pesado…

Le habían cortado el pene, se los habían puesto en la boca…

… tenía su apodo el mayor asalto porque quería asaltar nomás…

La guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, se libró desde el 9 de septiembre de 1932 hasta el 14 de junio de 1935, por el control del Chaco Boreal. Fue la guerra más importante en Sudamérica durante el siglo XX. En los tres años de duración, Bolivia movilizó 250.000 soldados y Paraguay 120. 000, que se enfrentaron en combates en los que hubo gran cantidad de bajas (60.000 bolivianos y 30.000 paraguayos), gran cantidad de heridos, mutilados y desaparecidos. Los distintos tipos de enfermedades tanto físicas como psicológicas, la característica hostil del teatro de operaciones y la falta de agua y mala alimentación produjeron el mayor porcentaje de bajas y afectaron la salud de los soldados sobrevivientes, a muchos de por vida.
El enfrentamiento consumió ingentes recursos económicos de ambos países, de por sí muy pobres.
El cese de las hostilidades se acordó el 14 de junio de 1935. Bajo la presión de Estados Unidos, por un tratado secreto firmado el 9 de julio de 1938, Paraguay renunció a 110.000 km² ocupados por su ejército al cese de las hostilidades. La zona en litigio quedó dividida en una cuarta parte bajo soberanía boliviana y tres cuartas partes bajo soberanía paraguaya. Bolivia recibió una zona a orillas del alto río Paraguay.

Tren transportando paraguayos a la guerra
Tren transportando paraguayos a la guerra
Guerra del Chaco - Benemérito Orlando Araúz Aguilera
… En 1932 nos enteramos que aquí en la universidad se había organizado un batallón, liderado por Cesar Vásquez, un general retirado, viejo, cruceño, entonces, 8 alumnos nos reunimos y nos presentamos… En eso llamaron a conscriptos reservistas y se organizó un regimiento que se llamaba Vanguardia 24… nosotros éramos de 17 años y los otros eran de 30 años. Marchamos al Chaco en 1932…
Vickers de 6 toneladas
Vickers de 6 toneladas, similar a los desplegados por el ejército boliviano
Cesar Vásquez nos había dado instrucción en la quinta de Lino Banegas… el clima era bolivianista absoluto. No sabíamos más que de la patria y nada más. No teníamos nociones de la historia de Santa Cruz… Contra la oposición de mis padres, de mis abuelos, marchamos a la guerra... Llegamos a Charagua y ahí acampó el regimiento, 1.200 plazas. Los soldados se iban a la campiña y violaban a las muchachas, a las madres y a las hijas. Hacían cosas bárbaras… Me llamó el coronel y me dijo “Usted búsquese ropa de civil. Está dado de baja. Lo reclaman en Santa Cruz su familia y el ejército no quiere comprometerse con nadie. Entonces usted se va.” “No” le dije. “No me voy. Si mis compañeros están ahí y van a decir que soy cobarde.” “Entonces escóndase. Vamos a decir que no lo hemos hallado para notificarlo.”
Partimos a pie de Charagua. La primera pascana fue Itaguazurenda. Ahí llevaba una carta de Augusto Gutiérrez Banzer, para su tío. Ahí se la di y me invitó a cenar. Tenía un comedor más lujoso que no había en Santa Cruz, con piano y espejos. Era una cosa esplendida. De ahí partimos al rio Parapetí. Estaba el turbión y nos pusimos los rifles en bandolera y agarrados de la mano cruzamos el rio. Y estaba Santa Fe, el primer fortín boliviano en el Chaco…
Después marchamos al segundo fortín, el 27 de Noviembre, y el agua que tomábamos era de turriles gasolineros y tenía gusto a gasolina. El equipo Vickers que teníamos era pesado. Tenía colcha, colchonetas. Después partimos y llegamos a Picuiba, después fuimos a Camacho. De Camacho, que ahora se llama General Estigarribia. Era un fortín hermoso, el más hermoso del chaco…
De ahí nos hicieron marchar a la paraguaya que era solo una colcha con el moral y las balas y la caramañola y el cuchillo bayoneta. Ya nuestros hombros estaban pelados de las mochilas. Al fin, tanto mosquito y todo llegamos a un puesto telefónico. Ahí encontramos dos collas que se ve que eran de buenas familias de La Paz, los habían emboscados. Le habían cortado el pene, se los habían puesto en la boca. No tenían los ojos, estaban cavados. Era una cosa feroz. Llegamos allí, escuchamos los últimos disparos del fortín Corrales. De allí eran puros regimientos cruceños, el 30, el Warnes, el Florida, el Ingavi, todingos cruceños. Y lo tomaron al fortín paraguayo. Entonces nosotros por una senda y llegamos al campo de los muertos. Era una pampa, pampa monte, puro muertos, hedionda. Una cosa atroz. Los caballangos, esos colorados grandes de la argentina, estaba el regimiento San Martin, de Argentina, que el Warnes de Santa Cruz enteringo lo mataron. 700 argentinos que peleaban al lado de Paraguay fueron muertos por estos muchachos. Allí yo oí el recuerdo de un soldado, la muerte de un compañero mío de primaria. Hijo de gringo y cruceña. Era un héroe de verdad. Su jefe del Florida era el mayor Manchego. Ese mayor tenía su apodo el mayor asalto porque quería asaltar nomás y eso significaba la muerte… (Transcripción hasta el minuto 37)
Además menciona a Michi Bowland, al héroe de Boquerón Rogelio Banegas, a Chulupi Landivar, a Federico Figueroa, a Aurelio Monasterio Da Silva, preso en Asunción, el escape de una emboscada, la falta de insumos de curación, la sed, el cese de hostilidades.


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Esto es parte del archivo: La experiencia del soldado



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