Editorial dominguera
¡Qué triste es leer nuestra historia
latino americana! Está llena de explotaciones de trabajadores por ambiciosas
corporaciones extranjeras, aventureros de nombres difíciles que vinieron a
hacer la América y se coronaron reyes, y revoluciones fallidas que intentaron y
quedaron en el camino de la esperanza y la desilusión. Además, como si ya esto
no fuera suficiente, tuvimos que soportar que todos los gobiernos del mundo,
con cierto peso y fuerza militar, quisieran intervenir en nuestros asuntos;
desde la Gran Bretaña hasta España.
Algún día seremos libres, aunque sea
un poco, para disfrutar de nuestras bananas y sandías, a nuestro paladar, sin
que nos vengan a decir cómo tenemos que comerlas.