Nadie puede haber sido más cruel que los nazis,
hablando de experimentar en seres
humanos (basta ver una foto de un campo de concentración para darse cuenta del
horror que hicieron vivir). Los gitanos, polacos, prisioneros de guerra
soviéticos, alemanes discapacitados y judíos sufrieron todo tipo de atropellos
y fueron verdaderos conejillos de India de estos monstruos, vomitados del
infierno. Una de las víctimas declaró: “… le dieron poco o nada de cuidado. Kamińska describe que le dijeron que la
habían operado simplemente porque era una "niña y una patriota
polaca".” Joseph
Tschofenig vio como los prisioneros fueron obligados a beber
agua salada. En 1933 se legalizó la
esterilización involuntaria de personas con enfermedades que se consideran
hereditarias, para alentar el crecimiento de la raza aria. No hay nazis buenos, como en el caso de Wernher
von Braun , todos eran unas hienas que
deberían haber sido enjuiciadas al final de la guerra con todo rigor.
La experimentación
humana nazi fue una serie de experimentos
médicos en gran número de prisioneros, incluidos niños, realizados por la
Alemania nazi en sus campos de concentración desde principios hasta mediados de
la década de 1940, durante la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Las
poblaciones víctimas incluyen a gitanos,
polacos, prisioneros de guerra soviéticos, alemanes discapacitados y judíos
de toda Europa.